NARRA ISABELLA
El día fue normal, incluso se me olvidó aquellas palabras de mi madre. Se podía decir que fue mejor de lo normal, solamente me quedaría una en este trimestre, sería algo extremadamente fantástico. Casi todo iba genial. Sí, digo casi todos porque faltaba algo, más bien alguien ,el más importante de todos, Lou. No había ido en todo el día al instituto, me extrañó. Notaba un enorme vacío en mí sin él, él era como mi media naranja, pero en vez de naranja, era mi media pera. De lo único que tenía ganas era de llegar a casa y preguntarle a mi madre que le había pasado a Louis, no era normal que estuviera dos días seguidos sin ir. Llegué a mi casa lo más rápido que pude, ni siquiera esperé a mis amigas para la vuelta. Subí corriendo aquellas escaleritas de la entrada de mi casa, estaba impaciente. Abrí la puerta, justamente pasaba por ahí mi madre.
-Hola hija, que pronto has venido , ¿no?-dijo mi madre.
-Mamá, ¿Qué a pasado con Louis? No ha ido en todo el día-le dije con mala cara.
-Es lo que te quería decir esta mañana, no me dejaste decírtelo...-dijo mi madre.
-Venga , dilo, ya-dije casi gritando.
-Tranquilízate... siéntate, si no te lo tomarás peor-dijo poniendo su mano en mi hombro.
Fui lo más rápido que pude a sentarme, sabía que si no me sentaba mi madre no me lo diría, siempre le pasaba lo mismo.
-¿Y bien?-dije ya sentada en la silla.
-Louis se ha ido de la ciudad.
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